Había una película titulada "La Princesa Prometida" que amén de presentar el mejor duelo de espadachines que jamás he visto en el cine, los protagonistas se profesaban AMOR VERDADERO, lo que les salvó de una y mil vicisitudes. Esto es lo más parecido que he encontrado en la actualidad. Sucedió en la boda de Vanesa y José Carlos. La sorpresa se la dio ella a él. Señor, no puedo contener las lágrimas.
La amistad entre mujeres y entre hombres es, aunque parezca mentira, totalmente diferente. Para constatar esta afirmación analizaremos dos simples ejemplos de un hecho similar:
Amistad entre mujeres:
Una noche, una mujer no llegó a dormir a su casa. Al día siguiente le dijo a su esposo que se había quedado a dormir en casa de una amiga.
El hombre llamó a las 10 mejores amigas de su esposa, ninguna de ellas sabía algo al respecto.
Amistad entre hombres:
Una noche, un hombre no llegó a dormir a su casa. Al día siguiente le dijo a su esposa que se había quedado a dormir en casa de un amigo.
La mujer llamó a los 10 mejores amigos de su esposo; 8 confirmaron que el se quedó a dormir en su casa, y 2 aseguraron que aún se encontraba ahí.
Siempre te estás quejando de que tu trabajo es una mierda. Pues no te quejes, hay otros que tienen un trabajo mucho peor que el tuyo y lo hacen con profesionalidad y sin protestar.
Hay que saber perder y, en esta ocasión, los españoles hemos demostrado al mundo que encajamos las derrotas con deportividad. Sirva este post como homenaje a Río de Janeiro, sede de los juegos olímpicos de 2016, en detrimento de Madrid. Lástima, pero así es la vida. Sambemos con las brasileiras.
La manipulación sibilina, el moldeado de la mente, el recurrir al escarnio si es preciso, el lavado de cerebro, la propagación del rumor, son técnicas que utilizan estos extraterrestres de la imagen para conquistar la tierra. Han escogido disfraces específicos de personajillos que disfrutan revolcándose en la basura y captan la atención del españolito medio a través de las pantallas televisivas con premeditación, alevosía y sobremesa. Utilizan el morbo, la mentira, los cuernos y el descrédito para conseguir audiencia. Y lo curioso es que lo logran. Se están haciendo los amos de la locura y el sinsentido; son los truhanes de la noticia boba y sin interés, los pistoleros de la mierda, los inventores del terrorismo rosa, del cutrerío y de la memez más casposa e insoportable. Dan grima y no divierten ni a los escorpiones porque lo patético es penoso, deleznable y vomitivo.
Dicen los expertos, los intelectuales, que como sigamos enganchados a esta pandilla de golfos apandadores, tan escasos de luces como de formación, la sociedad que conocemos durará menos que un telediario, porque esto no hay dios que lo soporte y el regodeo que se gastan con las desgracias ajenas nos ha endurecido el corazón de tal manera que ya es de piedra. De todo ello se aprovechan estas "cucarachas de plató" para sembrar de infundios, rumores, sensiblería y hedor, la atmósfera del planeta televisivo.
Yo -como Groucho- nunca olvido una cara, pero con estos impresentables sin oficio pero con beneficio voy a hacer una excepción. Hagan ustedes lo mismo y bórrenlos de la faz de la tierra, que no consuman ni un minuto de nuestras vidas y que se pudran en su mundo virtual de porquería, insensatez y desatino.
Es curioso lo del insulto en España. Le dedicamos un elogio continuo, somos catedráticos en tal asignatura y tenemos hasta másters (no del Universo) en ultraje, improperio, ofensa, denuesto, escarnio y mofa. El vituperio se ha puesto de moda no sólo en el mundo de la telebasura sino en la esfera política. Claro que no es lo mismo insultar desde una zanja (El diputado de ERC, Joan Tardà, y el de IU-ICV, Joan Herrera abandonaban charlando el patio del Congreso hasta que se toparon con que, desde una zanja próxima, y en clara refererencia al diputado independentista, alguien gritó: «¡Viva España! Hijo de Puta»), que desde una tribuna (véase el vídeo). Pero en fin; la figura del Rey se ha convertido en un muñeco de pim, pam, pum y el Tribunal Constitucional en la diana preferida por el independentismo catalanista más radical. Es fácil gritar "viva la República" en una sociedad plural y democrática; nadie se escandaliza por ello ni te van a partir la cara. No obstante, y dado el talante de quienes nos gobiernan y de aquellos que nos quieren gobernar, provoca quizá más rechazo gritar "viva la Monarquía". En todo caso, a mi como que no me quita el sueño la forma de gobierno que tengamos en este país, exceptuando, claro está, la dictadura. Solamente quiero libertad para expresarme, vivir y manifestarme, y cada día está más complicado porque si eres crítico con el poder establecido, te marcan y te hacen la vida imposible, quién lo diría.
Hecha esa salvedad igual me da la monarquía parlamentaria, la democracia bicameral, la república popular (bananera no, por Dios) o el régimen presidencialista que tenemos ahora y al que se someten sindicatos, partidos y demás fuerzas vivas que maman de las ubres del estado y están a gusto en el machito. Por tanto, a mi no me cuenten penas ni me hablen de sufrimientos, cuando tragamos lo que nos echen sin mover un dedo para cambiar las cosas. Pero lo del insulto gratuito se está convirtiendo en una mala costumbre cuya erradicación habría que plantearse. Se puede o no simpatizar con la corona, la democracia, el hijoputismo, el falo de Pípi o la bruja Averías, pero faltarles al respeto está de más, creo yo. Y si hay que rectificar porque se ha metido la pata no creo que sea nada complicado. Se rectifica y punto, Tardá, que la sobreexcitación extremista acabará por pasarte factura. Y todo para qué, chavalote, si eres polvo y en polvo te convertirás. Eso, si no te comen antes los gusanos. Y ten en cuenta que el insulto nunca debe sustituir al argumento.
Nada de besos, ni abrazos, ni estrechar la mano (lo recomienda el ministerio de Sanidad). El nuevo saludo para evitar contagios de Gripe A es mucho más ecológico, como se puede ver. A esto le llamo yo suavizar con humor un problema grave que afecta a todos los países del mundo y del que, evidentemente, no nos dicen toda la verdad, aunque cada vez nos asustan más.
La poesía es un arma cargada de futuro y por eso me gusta.
El mundo de la información te acerca al conocimiento y te aleja de la ignorancia y eso me proporciona argumentos para defender ideas y combatir falacias.
Las personas son el activo de la sociedad, por eso me intereso en conocerlas. Algunas merecen la pena, otras no, pero el intelecto me permite elegir, compartir o ignorar.
Mi mundo también puede ser tuyo, salvo que intentes contaminarlo, erosionarlo o destruirlo.
La música amansa a las fieras (la buena; la mala, las excita y exalta). Maná, Mclan y Fito, forman un trío excelente que pocas veces defraudan, por eso están conmigo a menudo. También los clásicos del pop-rock.
La comunicación y la cultura son signos específicos e inequívocos de evolución y progreso, por eso me identifico con los libros, el cine, las tradiciones y otras muchas cosas que le dan un valor añadido a mi vida.
La libertad de expresión es para mi un estandarte irrenunciable, por eso me mosquean los que te ponen mordazas.
No me gustan las medias tintas, las verdades a medias, los vendedores de motos, los que se venden por un puñado de monedas, los que te venden por mucho menos y los bufones al servicio del poder, aunque estos en el pecado llevan la penitencia: una mísera vida sin horizontes. Me fastidia que el Principio de Peter siga vigente porque demuestra lo equivocados que estamos a la hora de valorar a las personas.
El pesebrismo, la servidumbre, el clientelismo y tantas otras formas de buscarse la vida a cambio de perder la dignidad, me dan náuseas.
Y la democracia, debería ser el gobierno del pueblo y no lo que tenemos en este país, plagado de trepas, advenedizos, mediocres y prepotentes.
Bienvenidos a esta humilde morada bloguera. Espero que os encontréis en ella como en vuestra propia casa.