Es curioso lo del insulto en España. Le dedicamos un elogio continuo, somos catedráticos en tal asignatura y tenemos hasta másters (no del Universo) en ultraje, improperio, ofensa, denuesto, escarnio y mofa. El vituperio se ha puesto de moda no sólo en el mundo de la telebasura sino en la esfera política. Claro que no es lo mismo insultar desde una zanja (El diputado de ERC, Joan Tardà, y el de IU-ICV, Joan Herrera abandonaban charlando el patio del Congreso hasta que se toparon con que, desde una zanja próxima, y en clara refererencia al diputado independentista, alguien gritó: «¡Viva España! Hijo de Puta»), que desde una tribuna (véase el vídeo). Pero en fin; la figura del Rey se ha convertido en un muñeco de pim, pam, pum y el Tribunal Constitucional en la diana preferida por el independentismo catalanista más radical. Es fácil gritar "viva la República" en una sociedad plural y democrática; nadie se escandaliza por ello ni te van a partir la cara. No obstante, y dado el talante de quienes nos gobiernan y de aquellos que nos quieren gobernar, provoca quizá más rechazo gritar  "viva la Monarquía". En todo caso, a mi como que no me quita el sueño la forma de gobierno que tengamos en este país, exceptuando, claro está, la dictadura. Solamente quiero libertad para expresarme, vivir y manifestarme, y cada día está más complicado porque si eres crítico con el poder establecido, te marcan y te hacen la vida imposible, quién lo diría.

Hecha esa salvedad igual me da la monarquía parlamentaria, la democracia bicameral, la república popular (bananera no, por Dios) o el régimen presidencialista que tenemos ahora y al que se someten sindicatos, partidos y demás fuerzas vivas que maman de las ubres del estado y están a gusto en el machito. Por tanto, a mi no me cuenten penas ni me hablen de sufrimientos, cuando tragamos lo que nos echen sin mover un dedo para cambiar las cosas. Pero lo del insulto gratuito se está convirtiendo en una mala costumbre cuya erradicación habría que plantearse. Se puede o no simpatizar con la corona, la democracia, el hijoputismo, el falo de Pípi o la bruja Averías, pero faltarles al respeto está de más, creo yo. Y si hay que rectificar porque se ha metido la pata no creo que sea nada complicado. Se rectifica y punto, Tardá, que la sobreexcitación extremista acabará por pasarte factura. Y todo para qué, chavalote, si eres polvo y en polvo te convertirás. Eso, si no te comen antes los gusanos. Y ten en cuenta que el insulto nunca debe sustituir al argumento.

http://www.periodistadigital.com/politica/parlamento/2009/09/16/-viva-espana-hijo-de-puta-.shtml