Al aproximarse a la recepción de un hotel, a un hombre le llama la atención un ruido y al girarse a ver qué es,
golpea sin querer con el codo el seno de una guapísima mujer. Apenado y sin saber qué hacer, le dice:
- Mil disculpas señorita; si su corazón es tan suave como su seno, tengo la seguridad de que me perdonará.
La mujer sonriendo le responde:
- Y si su pene es tan duro como su codo, mi habitación es la 201.
En el mundo actual se está invirtiendo cinco veces más en medicamentos para la virilidad masculina y silicona para mujeres, que en la cura del Alzheimer. De aquí en unos años tendremos viejas de tetas grandes y viejos con pene duro, pero ninguno de ellos se acordará para qué sirven.



solounpoco
3 jul 2009 | 11:55 AM
Jajajjajajajaja
Yo estoy harto de que me llegue correo basura acerca del alargamiento de pene y viagra. Al final acabaré creyendo que los necesito.
Saludos
asturcones
3 jul 2009 | 08:41 PM
Hacia ese modelo social caminamos, amigo. Salvo catástrofe o cambio de valores.
Saludos
asturcones
3 jul 2009 | 08:42 PM
Y ahora les toca a los glúteos masculinos. Tiene bemoles la cosa