Antes de que se juegue la final de la champions (que ojalá gane el Manchester) tengo que hacer referencia a la madriditis, un virus que arraiga no sólo en el barcelonismo sino en otros grandes de Europa.

En la celebración del título de liga un jugador del Barcelona hizo alusión (madriditis) al eterno rival con una frase bastante infantil y fuera de contexto (madridista el que no bote). No es la primera vez que ocurrre algo parecido puesto que ya lo hicieron Figo y Etoo, por poner dos casos relativamente recientes, de manera desafortunada. En la otra orilla (la merengue), salvo error, cuando celebran un título no se acuerdan para nada de los culés. No obstante, en el caso de Piqué, uno de sus compañeros le dio una colleja diciéndole que se trata de festejar la consecución de un título no que lo haya perdido el Madrid (lección de Xavi).

Ahora el entrenador del Manchester ha dicho que van a jugar la final con uniforme blanco, pero que su equipo es mejor que el Madrid (madriditis), frase que no viene a cuento ni se explica salvo por la influencia del subsodicho virus. Los mejores -este año-, en la previa de un partido por un título continental, se acuerdan del Real Madrid (como si no tuvieran cosas más importantes de qué preocuparse), lo que me lleva a concluir que la madriditis es algo así como una fobia imposible de erradicar, sin curación a la vista y que provoca en quien la padece cierto desenfreno verbal poco inteligente e irracional que se acentúa en los momentos de éxtasis y cuando el Madrid va de perdedor . Menos mal que no está el Madrid en sus mejores horas, es una frase que se suele esconder tras los primeros síntomas de madriditis. Pero un club que ha sido declarado como el mejor del siglo 20 (100 años) continúa imponiendo respeto, aunque en estos momentos no sea el mejor espejo donde mirarse. Pero es un referente mundial y eso no hay quien lo discuta.

No desesperen los madridistas. El Ave Fénix resurgió de sus cenizas y las cosas del fútbol son cíclicas, como todo el mundo sabe y puede comprobar si se da un paseo por la historia o las hemerotecas. Así que hoy toca disfrutar con dos grandes equipos. Soy Cristiano; por tanto, ya saben por quién me decanto. Pero si vencen los catalanes tampoco me rasgaré las vestiduras. Su fútbol es imperial, eso es innegable, pero no le va a durar toda la vida y los árbitros algún día favorecerán al contrario.

Foto: Gerard Piqué,  jugador del F.C. Barcelona afectado de madriditis.