En Salamanca la Catedral vieja fue construida en 1.102 y la nueva en 1.520. Pero hay un pequeño detalle que no pasa desapercibido para nadie: sí, sí,... es un astronauta. Míralo otra vez y pregúntate: ¿Qué pinta este astronauta? ¿Por qué esta figura? ¿Por qué con tanto detalle? ¿Quién en su sano juicio imaginó esta imagen en el siglo XII? ¿Es que se presentó aquí algún astronauta? ¿Un viajero del tiempo? ¿Cómo ha llegado allí? No cabe duda de que es un astronauta. ¡Verlo para creerlo! Pues no es tan increíble y tiene su explicación.

En la Catedral nueva de Salamanca existe un astronauta en una fachada, como habéis visto. Concretamente en la parte que da a la Plaza de Anaya, en la puerta de Ramos (o puerta norte). Está esculpido en el lado izquierdo y se ha convertido en un curioso elemento de la historia de Salamanca y de los turistas que van a verle. La historia de este astronauta se remonta al momento en que Salamanca acogió las Edades del Hombre en el año 1993, y por tanto se decidió restaurar la Puerta de Ramos, muy deteriorada por el paso del tiempo. El nombre completo de la exposición era: "Las Edades del Hombre. El contrapunto y su mirada". Y por tanto, los canteros decidieron dar su propio contrapunto en la restauración de este Portal esculpiendo ese simpático personaje. Por eso aparece un astronauta, símbolo de la modernidad. No es un tenebroso misterio medieval. Es un astronauta hecho en 1992. ¿Vaya fiasco, verdad?

Además del astronauta también se pueden contemplar otros adornos: debajo de él hay un lince, a la derecha un toro, debajo del toro podemos ver un dragón con un helado de tres bolas que está sonriendo (este elemento hace referencia a los estudiantes universitarios de Salamanca). Más a la derecha, junto a la puerta, hay tres figuras que son un cangrejo de río, una cigüeña y una liebre, y representan el agua, el cielo y la tierra de Salamanca.

O sea que .... nada de misterios, todo tiene su lógica.