La conocida marca de zapatos CATWALK tiene 130 fábricas repartidas por toda la India. Doce de ellas están dedicadas a la confección de los zapatos más caros dirigidos a una clientela VIP que son, evidentemente, una minoría en ese país. Las imágenes pertenecen a la ciudad de Bombay.

Sus productos tienen una devolución por defectos inferior al 1%. Los empleados trabajan prácticamente por la comida, viven en las propias fábricas, cocinan allí durante las horas de trabajo y para dormir tiran unos colchones en los corredores de la fábrica. Trabajan más de 16 horas al día. Mano de obra barata, beneficios millonarios. La única maquinaria con la que cuentan para trabajar son instrumentos de costura y corte montados de manera totalmente artesanal. A eso se le llama esclavitud, y en pleno siglo 21. Las diferencias se agrandan en los países subdesarrollados y también en los que tienen economías emergentes como es el caso de la India, uno de los gigantes asiáticos más temidos por occidente.




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