Esta tarde en el programa de televisión "Sé" lo que hicísteis" han hecho una parodia con una idea que no parece tan descabellada: la de un Centro para la rehabilitación de frikis, es decir, cómo dejar de ser friki si es que así lo deseas. Me quedé realmente pensativo y madurando la posibilidad de extrapolar la idea a otros campos, profesiones o formas. Por ejemplo, podría inventarse algo parecido para los políticos corruptos que están arrepentidos, o para los magnates del ladrillo que se han servido del tráfico de influencias para enriquecerse y están arrepentidos, o para los sindicalistas que defienden al patrón en vez de velar por los derechos laborales del trabajador y están arrepentidos. Tal vez podría ser aplicable a los jueces para quienes no todos somos iguales ante la ley y están arrepentidos por ello, o a las mujeres que les ponen los cuernos a su pareja y están arrepentidas.

Pero, qué digo; menuda paranoia me ha entrado. Voy a seguir viendo la tele y dejar de pensar gilipolleces. Qué desvaríos, señor. Y, seguramente, todo es por culpa de la caja tonta esa.