Desde que ZP les dijo a los banqueros que no era tiempo de grandes beneficios sino de ayudar a las familias (qué bonito) y el ministro Sebastián amenazó veladamente a la banca con tomar medidas si no abrían el grifo del crédito para combatir la crisis han ocurrido muchas cosas. Por ejemplo, que Botín, muerto de miedo, haya dicho: "nosotros sólo prestamos dinero a empresas solventes" (cojonudo). Y no sólo eso sino que, además de no soltar un euro, los bancos nos lo están poniendo difícil hasta para utilizar los cajeros automáticos para disponer de la poca pasta que nos queda. Y como una imagen vale más que mil palabras, véanlo ustedes mismos. Este es el último modelo en cajero automático que están empezando a instalarse en todas las entidades bacarias del país. Desde luego, ahorrar, vamos a ahorrar un montón. Gracias, Botín,  por velar por nuestra economía. Y recuerde: la banca nunca pierde, ni siquiera empata; siempre gana.