Tengo amigos que aman a los animales y tienen mascotas en casa: perros, gatos, ratoncitos, canarios, hurones, serpientes, loros, camaleones, etc. Los tratan como si fueran uno más de la familia (al menos eso es lo que dicen) y jamás se les ocurriría someterles a la tortura del disfraz. No me extraña que los perros - por ejemplo - odien el carnaval, halloween y cualquier otra manifestación lúdico-festiva humana que les convierta en la vergüenza y el hazmerreír de la raza canina.

Desde mi punto de vista, lo de las fotos debería estar prohibido, aunque se haga con la mejor de las intenciones. Que se disfracen los dueños y que hagan el ridículo si les mola, pero que dejen a los pobres canes en paz.