IMAGEN: Joan Puig (Foto tomada de 20 minutos)

El método Gonzo, programa de televisión, lleva a cabo una arriesgada prueba en Fuenterrabía (Ondarrubia). Consiste en aparcar un coche en una céntrica calle y colocar en su interior símbolos netamente españoles (bandera y otros) para comprobar la reacción de los vascos. Hay quien lo ve con indiferencia, con curiosidad, quien lo tilda de provocación y quien apela a ETA (¿donde está ETA ahora?, dice alguien textualmente al acercarse al vehículo). Finalmente un energúmeno destroza un retrovisor del coche. Pero la cosa no pasa a mayores. Me pregunto cuál sería la reacción de los madrileños si colocamos en la capital del reino el mismo coche con una Ikurriña bien visible. En fin, que aunque la experiencia me parezca una gilipollez - todos sabemos cómo está el país -, demuestra que andamos escasos de tolerancia y cuán arraigados están ciertos sentimientos.

Y entonces me viene a la memoria el nombre de un tal Joan Puig (exdiputado de ERC) que ha llamado malnacidos a los extremeños por no reconocer - presuntamente - la solidaridad catalana con el resto de autonomías y que, además, critica a Pau Gasol (que juega con España, no con Cataluña) por participar en una campaña publicitaria de Nike en la que se defiende el orgullo de ser español. Veladamente insinúa que la pela es la pela, o sea, que Pau lo ha hecho por dinero y no por sentimiento (el Joan tiene dotes de videncia). Xavi Hernández, jugador del Barcelona, ya tuvo que soportar en sus carnes solapados tirones de orejas de determinados sectores catalanistas por gritar ¡Viva España! cuando la selección se proclamó campeona de la Eurocopa.

IMAGEN : Cartel de la falsa campaña para apadrinar un niño extremeño


Rizando el rizo de lo inverosímil un concejal del ayuntamiento de Torredembarra (Tarragona), Lluís Suñé, se las ha tenido tiesas con el gobierno de Extremadura por promover en un blog una falsa campaña para apadrinar a niños extremeños por 1.000 euros; una chulería propia de un impresentable y un agravio que no puede ser reparado con una simple disculpa. Desde luego frases como "Cataluña tiene un problema, que es Madrid", pronunciada por Joan Puigcercós, no contribuyen precisamente a calmar los ánimos y a propiciar un mejor entendimiento entre todos los pueblos de España (los catalanes lo son, mientras no se demuestre lo contrario), cada uno con sus peculiaridades pero unidos en una idea común e integrados en una nación.

Pero la cagada mayor y más fétida ha salido de la boca del señorito Puig. Ha dejado esta perla para la historia: "Con España no se puede negociar, sólo hay que comunicarle el día y hora de la declaración unilateral y democrática de independencia". Todo a cuenta de la financiación autonómica y del pulso que la Generalitat mantiene con el gobierno de Zapatero - a quien el Joan, por cierto, ha calificado de farsante - por ese asunto. La cuestión es que la pela es la pela y esa es la gran fijación de ERC y del govern, en el que Montilla (socialista y presidente) se ha alineado con los nacionalistas - en busca de un pacto bilateral de financiación, al margen de las demás comunidades autónomas - para succionar todo lo posible las ubres del estado.

Alguien dijo antes del proceso electoral del 9 M que "gane quien gane las elecciones, mandarán los nacionalistas", y me temo que no le faltaba razón (ya están condicionando su apoyo a los presupuestos a las concesiones del ejecutivo). En 1993 el gobierno español (Felipe G.) cede a la Generalitat el 15% del IRPF. En 1.996 Aznar lo incrementa hasta el 30% y ahora pretenden el 60%. Más. A día de hoy el ejecutivo de ZP se ha gastado ya el 76% del Fondo de Contingencia previsto para 2008 (3.051 millones de euros). Pues bien, el ministerio de Fomento destina a Cataluña 357 millones en virtud de dos convenios de colaboración en materia de ferrocarriles y carreteras; y el de Interior destina, de ese mismo fondo, 229 millones para financiar, entre otras cosas, la ampliación de los Mossos D'Escuadra. Es decir, que recibir, recibir, tampoco es que reciban poco, como parece ser que nos quieren hacer creer.

A mi, que un partido integrista malayo quiera impedir la actuación de Avril Lavigne en Kuala Lumpur como que me resbala totalmente. Pero el pulso continuo de los nacionalistas catalanes con los españoles como que ya me cansa por reiterativo (está más visto que La Guerra de las Galaxias), me indigna (vivo en una autonomía más bien pobretona y no aguanto las lágrimas de cocodrilo de los ricos) y, a veces, me asquea (tanto cacareo con la solidaridad entre territorios y luego la realidad les retrata).

Todos sabemos lo que subyace en el fondo. Si ya me toca bastante las pelotas que las lumbreras del Ministerio de Economía nos suban primero las tarifas eléctricas y luego nos regalen bombillas, imagínense tener que aguantar, encima o de propina, las fantasmadas de estos insaciables. Así que dejémonos de monsergas, demagogias, grandilocuencia barata y mensajes amenazadores que bastante tenemos los españoles con llegar ilesos a fin de mes (algunos, otros no tienen ese problema) sin tener que soportar a "forofos" haciendo política (en plan peor imposible), un arte que han devaluado por completo, sin inmutarse, pero que les ha resuelto la vida (llevan en la poltrona años y años para desgracia nuestra), a pesar de su manifiesta incapacidad para hacer las cosas medianamente bien. O sea, con sentido, criterio, método y pensando en los demás sin creerse el ombligo del mundo, zona que, por cierto, ni está en Cataluña ni en Madrid, por mucho que se empeñen los unos y los otros.

http://www.20minutos.es/noticia/405281/0/joan/puig/declaracion/