A veces dudo si soy yo el que no sabe en qué país vive o es el gobierno, al menos algunos de sus miembros. Viene esto a cuento porque la nueva ministra de vivienda, Beatriz Corredor (de cuyas buenas intenciones no tengo por qué dudar, aunque me parece que en esta ocasión ha pecado de bisoñez), ha hecho unas declaraciones propias de una superinteligencia artificial, como mínimo. "Es un buen momento para comprar, sobre todo nuevas viviendas, porque los promotores saben que el mercado necesita un ajuste de precios hacia lo que la gente puede comprar (me da la risa)". ¡Ya!, los promotores, esas ONGs ambulantes que nos llevan vendiendo pisos toda la vida a precios de saldo, ¿ahora nos los van a regalar?. ¡Y una mierda, señora mía! O está usted más perdida que un pulpo en un garaje o esto me huele a nueva consigna gubernamental para levantar el sector inmobiliario. Venga, todos a comprar y a empufarnos más. Pero, ¿de dónde sacamos la pasta, Beatriz, si estamos más hundidos que el Titanic? ¡Esta mujer quiere buscarnos la ruina!
Acto seguido alumbra otra frase para la historia: "Los precios están en el entorno de la inflación, que es lo que queremos (nosotros preferiríamos que estuviese muy por debajo de ella), aunque hay muchas más familias que se están enfrentando a dificultades para pagar sus letras (¡cóño, luego hay crisis!). Los tipos de los préstamos han subido recientemente, pero no están a niveles que deberíamos considerar peligrosos (para ti seguro que no, monada)". En qué quedamos. Pretende que compremos pisos aprovechando la situación y luego ¡qué!, ¿devolvemos las letras del préstamo que, además, nos ha costado más caro que hace un año, o dos, o tres?
Desde luego esto es para mear y no echar gota. Un análisis técnico de lo más profesional. A no ser que se refiera a que los compradores sean los altos (medianos y bajos también) cargos del gobierno, los directivos de las grandes multinacionales, los ejecutivos de película, los profesionales de sectores privilegiados, etc., etc., cuyas remuneraciones anuales multiplican por 10 (o por 100) la cuantía que percibimos los sufridos currantes.
Sí, debía de referirse a esos. Acabáramos, mujer. ¿Tanto te costaba decirlo?. Pero para otra vez se más concisa y explícate mejor, que algunos somos muy crédulos y capaces de hacerte caso. ¡Ah!, y las 600.000 viviendas vacías que se las coman los genios del ladrillo, salvo, claro está, que ajusten su precio de mercado a la realidad actual. Como sabes muy bien, Beatriz, si no hay consumo, mal vamos. Y con los bolsillos semivacíos poco consumo puede haber.
Ves qué fácil es decir perogrulladas. Y no soy ministra.



earendil
6 jun 2008 | 01:49 PM
Saludos !
Si es que los políticos siempre andan metiendo la pata.... es como cuando afirman que el suelo medio mensual del madrileño es de 2500 Euros....
¿a quén han preguntado, a los que salían del Congreso?
Ciao !