Ahora que el paro se ha convertido en la principal preocupación de los españoles (y no es para menos) visto que las cifras de desempleo aumentan a un ritmo vertiginoso (15.000 parados más en el mes de Mayo), a los demandantes no les queda otra que trasladarse a vivir a Andalucía e intentar formar parte de la corte (aduladores, amiguetes, familiares, familiares de aduladores y de amiguetes, etcétera) o de la guardia pretoriana (afiliados al partido, hijos u otros familiares de afiliados, sindicalistas afines, etcétera) de su presidente, Sr. Chaves, para que les busque "bujío" en cualquier puesto de confianza de su administración (que como se sabe es pública, aunque no lo parezca).

La Junta de Andalucía - que preside este dinosaurio de la política - "ya ha intentado en varias ocasiones - según informa en Libertad Digital, Pedro de Tena - modificar la normativa para suprimir los requisitos asociados a los puestos de libre designación (a dedo, hablando en plata).

Durante una negociación con los sindicatos, los responsables de la Consejería de Justicia y Administración Pública exhibieron un borrador de decreto en el que se suprimía el número de años de experiencia, la formación y la titulación de los puestos con modo de acceso por libre designación en todas las consejerías y delegaciones provinciales de la Junta". La Ley de la Función Pública se la salta a la torera, que para eso lleva treinta años al frente del ejecutivo autonómico andaluz.

Es decir, que conocimientos, experiencia, capacidad, formación adecuada, compromiso y otras cualidades son lo de menos para trabajar en la Junta. Los puestos de libre designación - que se conceden A DEDO, insisto -, son para los amiguetes, familiares y otros asimilados; que sean profesionales es lo de menos. Esta es la política que el gobierno andaluz pretende aplicar en la función pública: manos libres para hacer y deshacer a su antojo como en la más obtusa república bananera del mundo mundial. Para aclarar el asunto cabe decir que la libre designación solamente es aplicable en el caso de cargos directivos de confianza y no en áreas propias de la función pública, puestos que han de ser ocupados por funcionarios y a los que se accede conforme a lo establecido en la citada ley.

Pero esta vez les ha salido el tiro por la culata (concretamente a los prebostes de la Consejería de Justicia y Administración Pública) ya que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha anulado un Decreto que favorecía los nombramientos a dedo y criticado esta forma tan subrepticia de "conceder empleos". El caso es que Chaves (no confundir con Chávez) no se corta un pelo y ha admitido que el PSOE ha colocado a dedo a unos 5000 empleados públicos en la Junta de Andalucía. La izquierda solidaria demuestra una vez más su talante progresista impartiendo una lección magistral sobre cómo fomentar el clientelismo y ganar adeptos para la causa. Pero no se escandalicen. Este es un método como otro cualquiera para ganar votos y asegurarse la poltrona. Y funciona, oigan; los resultados están a la vista.

Por eso en esta España nuestra, la España cañí, la de los pelotazos y el enchufismo, se oye constantemente (como dice la canción) este refrán: "QUE VIVA ESPAÑA".