Se ha escrito tanto sobre este animal apodado "El monstruo de Amstetten" que ganas me dan de no darle más publicidad. Josef Fritzl representa lo más oscuro de la depravación humana generada en un cóctel surrealista en el que se mezclan la violación, el incesto, la pederastia y una conciencia podrida. Secuestar y violar repetidamente a su hija Elisabetz durante 24 años, tener siete hijos con ella y mantenerlos encerrados en un zulo, un sótano de 60 metros cuadrados construido en la propia vivienda y en el que no entraba la luz del día, es algo difícil de digerir y de entender.

"Stefan, de 18 años y Félix, de 5 años, dos de los hijos de Josef Fritzl, tendrán que estar durante ocho años recibiendo terapia para poder acostumbrarse a la vida diaria, después de haber estado viviendo durante toda su vida en un sótano junto a su madre, Elisabeth, y sus otro cinco hermanos", dice un resumen de la noticia. Alucinante.

Y, ahora, me pregunto; ¿cómo es posible que durante todo ese tiempo ni vecinos ni familiares ni policía hayan tenido la más mínima sospecha de lo que estaba ocurriendo? ¿Nadie se lo imaginaba? No me lo puedo creer. ¿Hay cómplices? Veremos si las pesquisas policiales nos deparan alguna sorpresa en un futuro próximo.

Este caníbal sin escrúpulos ha sido encarcelado en el Centro Penitenciario Sankt Pölten y permanece aislado debido al peligro que al parecer corre de ser linchado por otros presos. Pero sus abogados ya están trabajando para que salga de la cárcel e ingrese en una institución psiquiátrica. Lo de siempre; la absurda teoría de que un hombre capaz de alimentar esa locura no puede estar cuerdo sino que es un enfermo mental. Pues, no; discrepo absolutamente y lo explica muy bien Antonio Casado en un artículo publicado en "El Confidencial" (01-05-2008): "Sería injusto. Este sórdido personaje ha dejado pruebas evidentes de que conoce a la perfección las reglas de la convivencia. Por eso encerró a su hija y la violó en la oscuridad de un zulo, porque sabía perfectamente que estaba transgrediendo esas reglas. Por tanto, que se pudra en la cárcel. Y que la comunidad social a la que pertenece se lo haga mirar".



Totalmente de acuerdo. Hay que acabar con los monstruos para siempre y alejarlos de nuestras vidas. Avergüenzan a la raza humana y la rebajan a la escala más baja de su condición. Que pase, pues, el resto de su vida en una celda de dimensiones reducidas, sin ver la luz del sol y en total soledad. Que pruebe un poco de su propia medicina y que sufra el tormento de su horror, si es que aún le queda un mínimo atisbo de raciocinio.

FOTOS: 20 MINUTOS